ciudad del vaticano
CIUDAD DEL VATICANO (nombre oficial Stato della Città del Vaticano, Estado de la Ciudad del Vaticano)


Estado independiente bajo la autoridad absoluta del papa de la Iglesia católica apostólica romana. Es un enclave dentro de la ciudad de Roma, con una extensión de 44 hectáreas. La Ciudad del Vaticano, el país independiente más pequeño del mundo, se fundó en 1929, cumpliendo los términos de los Pactos de Letrán, ratificados por el gobierno italiano de Benito Mussolini y el Papado, tras varios años de controversia. En 1984 este tratado fue reemplazado por un nuevo Concordato que, como su antecesor, reconocía la absoluta soberanía de la Santa Sede (jurisdicción del Papa) dentro del Estado de la Ciudad del Vaticano. Para la historia anterior a 1929 de los territorios papales, véase Estados Pontificios.

Está situada en la colina Vaticana, en el noroeste de Roma, justo al oeste del río Tíber (Tevere). Está rodeada por murallas medievales y renacentistas y por seis puertas. La mayor parte de los artistas y arquitectos célebres del renacimiento italiano trabajaron en las edificaciones del Vaticano por encargo de los distintos pontífices. La más importante de estas edificaciones es la basílica de San Pedro. Construida en su mayor parte entre los siglos XV y XVII, y diseñada por artistas como Donato Bramante, Miguel Ángel y Gian Lorenzo Bernini, es el centro mundial del catolicismo. Frente a la basílica se encuentra la piazza San Pietro (plaza de San Pedro). Otro edificio importante es el palacio del Vaticano; es un complejo de edificaciones que comprende más de 1.000 habitaciones y contiene los aposentos papales, las oficinas del gobierno de la Iglesia católica, varias capillas y museos y una biblioteca. Las partes más famosas del palacio son la Capilla Sixtina, con sus maravillosos frescos en el techo pintados por Miguel Ángel (restaurada entre 1980 y 1990), y las habitaciones de Rafael, aposentos papales con frescos pintados por el artista italiano. Los museos del Vaticano son muy importantes; entre ellos destacan el Museo Gregoriano de Arte Egipcio, el Museo Gregoriano de Arte Etrusco, el Museo Pío Clementino, con una fastuosa colección de antigüedades, el Museo Chiaramonti y la Pinacoteca del Vaticano, con obras representativas de los maestros italianos. La Biblioteca del Vaticano contiene una colección inestimable de antiguos manuscritos y más de un millón de volúmenes encuadernados. También dentro de las murallas del Vaticano se encuentran el palacio del Gobierno y los jardines del Vaticano.

 EDIFICIOS

Ciudad del Vaticano Esta panorámica de la Ciudad del Vaticano se puede contemplar desde la cúpula de la basílica de San Pedro, donde destaca la plaza homónima, flanqueada por la famosa columnata de Bernini. Detrás de ella se extiende el paseo de Juan XXIII, que enlaza con el centro de Roma, al fondo. Hacia la izquierda de la plaza de San Pedro se encuentra el palacio papal, que comprende la residencia del Pontífice y otros edificios administrativos, así como los museos del Vaticano, donde destacan la Biblioteca, la Pinacoteca, con una magnífica colección de pintura italiana, y la famosa Capilla Sixtina. A la izquierda de este conjunto se observan los jardines del Vaticano y el monte Mario, al fondo.Denis Tremblay Labtex Inc. 

 Basílica de San Pedro En 1506, el arquitecto Donato Bramante diseñó la basílica de San Pedro en el Vaticano. Bramante murió antes de que estuviera acabada, por lo que Miguel Ángel asumió el cargo de supervisor y modificó el diseño cuando se inició la principal fase de construcción, en 1546. La iglesia tiene planta de cruz griega y su destacada cúpula influyó en la arquitectura religiosa durante los siguientes 300 años.THE BETTMANN ARCHIVE 

BASILICA DE SAMPEDRO

Principal templo de la Iglesia católica, ubicado sobre la colina del Vaticano, en Roma, a la orilla derecha del río Tíber. Forma parte del territorio de la Ciudad del Vaticano. Es la iglesia cristiana de mayores dimensiones y una de las más ricas en valores artísticos y arquitectónicos.

 

 PRIMEROS PROYECTOS

 La antigua basílica de San Pedro fue una de las primeras obras arquitectónicas cristianas. Su planta de cruz latina estaba compuesta por una nave central y cuatro naves laterales, según la disposición clásica de las basílicas romanas.Scala/Art Resource, NY 

En el antiguo emplazamiento de una necrópolis pagana, el emperador Constantino mandó construir hacia el año 320 la primera basílica de San Pedro, un gran recinto de peregrinación elevado en torno al martyrium o pequeño monumento donde la tradición cristiana suponía enterrados los restos del apóstol. Los sucesivos emperadores fueron ampliando el templo constantiniano durante los dos siglos posteriores, añadiendo un atrio de ingreso e incrementando su ornamentación. El papa San Dámaso construyó a finales del siglo IV un baptisterio que completaba el conjunto de edificaciones del entorno, entre las que sobresalía el mausoleo imperial de la dinastía Honoria. Durante la edad media se embelleció con mosaicos y ciclos pictóricos, en parte conservados, y fue ampliado bajo los papados de Eugenio III y Nicolás III.

Concluido definitivamente el segundo Gran Cisma de Occidente (1378-1417), Nicolás V concibió la idea de levantar una prestigiosa sede papal y encargó su proyecto a Leon Battista Alberti, que tras muchos estudios encaminados a idear un gran edificio unitario propuso reconstruir la vieja iglesia. El primer proyecto de restauración se debe a Bernardo Rossellino, que propuso conservar el espacio del templo constantiniano aumentando el ábside y el transepto; de todas sus intervenciones, interrumpidas a la muerte del pontífice, tan sólo se conserva la capilla de Nicolás V, decorada con pinturas al fresco de Fra Angelico.

En lugar de demolerla, los siguientes papas decidieron conservar la antigua basílica y añadirle anexos: Pío II inició las obras de la logia de la Bendición, concluida bajo la tutela de Alejandro VI. Finalmente, el papa Julio II encargó a Donato Bramante el proyecto para un nuevo templo de San Pedro, cuya primera piedra se colocó el 18 de abril del año 1506.

EL PROYECTO DEFINITIVO

Basílica de San Pedro. Miguel Ángel comenzó a trabajar en la basílica de San Pedro en 1546, a la edad de 71 años. El edificio comenzado por Bramante y, más tarde, continuado por Antonio Sangallo, era de cruz griega. Miguel Ángel conservó la planta centralizada original y demolió parte de las adiciones del segundo. Posteriormente, Madorno modificó la planta y la transformó en una cruz latina. La cúpula original de Miguel Ángel fue rematada por otros dos arquitectos.THE BETTMANN ARCHIVE 

 El proyecto bramantesco concebía un edificio de planta centralizada cubierto por una enorme cúpula, acorde con los modelos arquitectónicos del nuevo humanismo renacentista y el ideal recuperado de la antigüedad romana. A la muerte del arquitecto, Rafael le sucedió en la dirección de las obras, pero comenzó a introducir modificaciones al proyecto, entre ellas la transformación en un edificio de planta basilical o cruz latina.

En la construcción de la nueva iglesia intervinieron como arquitectos-jefe, sucesivamente, Baldassare Peruzzi, Antonio Sangallo el Joven y Miguel Ángel, que después de muchos años de dudas y problemas propuso un nuevo proyecto que retomaba la planta centralizada de Bramante pero simplificaba el espacio interior del templo. Las ideas del artista, sin embargo, también fueron modificadas después de su muerte, en 1564, cuando ya se habían concluido el transepto y el tambor bajo la cúpula. Durante este medio siglo de trabajos, la vieja basílica constantiniana seguía abierta al culto (separada de las nuevas obras por un muro) y aún permitía la celebración de las ceremonias religiosas. En los primeros años del siglo XVII las obras de San Pedro, dirigidas primero por Iacopo Barozzi da Vignola, más tarde por Pirro Ligorio y finalmente por Giacomo della Porta y Domenico Fontana (que finalizaron en los años 1588-1589 la cúpula proyectada por Miguel Ángel), sufrieron un cambio fundamental: se abandonó definitivamente la idea de planta centralizada y se retomó la clásica planta basilical añadiendo en el lado oriental tres naves longitudinales proyectadas por Carlo Maderno, autor también de la fachada principal de la iglesia.

CAPILLA SIXTINA

Capilla situada en el palacio del Vaticano que fue mandada construir por el papa y mecenas Sixto IV en 1473. Su fama reside en la espléndida colección de frescos que cubren sus paredes, entre los que destacan de forma especial los pintados por el gran maestro del renacimiento italiano: Miguel Ángel.

En su decoración trabajaron algunos de los más prestigiosos artistas del renacimiento italiano. Sandro Botticelli fue llamado en 1481 para realizar los frescos titulados Las pruebas de Moisés, El castigo de los rebeldes y La tentación de Cristo. Domenico Ghirlandaio pintó entre 1481 y 1482 la Vocación de san Pedro y de san Andrés. En 1481 Perugino recibió el encargo de realizar una serie de frescos, entre los que se encuentra la mejor obra de su primera época: Cristo entregando las llaves a San Pedro. En 1482, Cosimo Rosselli viajó a Roma en compañía de su discípulo, Piero di Cosimo, para trabajar en Capilla Sixtina. Pinturicchio también intervino en la decoración de la estancia papal como ayudante de Perugino.

En 1505, el papa Julio II encargó a Miguel Ángel la decoración de la bóveda. Desde 1508 hasta 1512, el artista florentino plasmó algunas de las más exquisitas imágenes de toda la historia del arte, entre las que sobresalen las nueve escenas del libro del Génesis, comenzando por la Separación de la luz y las tinieblas y prosiguiendo con Creación del Sol y la Luna, Creación de los árboles y de las plantas, la Creación de Adán, Creación de Eva, El pecado original, El sacrificio de Noé, El diluvio universal y, por último, La embriaguez de Noé. Entre 1536 y 1541 pintó el fresco del Juicio Final, que decora el lienzo mural situado tras el altar. A ambos lados de Cristo, situado en el centro de la composición, están las almas que ascienden al cielo y los condenados que descienden al infierno. Una década después, el papa Pío V encargó al pintor Daniele da Volterra cubrir las desnudeces de las figuras de Miguel Ángel.

También trabajó en la Capilla Sixtina Mateo Pérez de Alesio, que pintó entre 1573 y 1574 por encargo del papa Gregorio XIII los frescos de la Historia de san Antonio.

GRANDES ARTISITAS DE LOS MUSEOS VATICANO

Donato Bramante (1444-1514)

Arquitecto italiano, el más influyente junto a Rafael del alto renacimiento, desarrollado en Roma como nuevo estilo clásico a principios del siglo XVI.

Nació el año 1444 en Monte Andruvaldo, cerca de Urbino, y su nombre auténtico era Donato di Pascussio d'Antonio. Al principio se formó como pintor, y de su obra más temprana se conservan los frescos de la fachada del Palacio del Podestà en Bérgamo, realizados en el año 1477. En 1482 se instaló en Milán y comenzó su carrera como arquitecto. En su proyecto para la iglesia de Santa Maria presso San Satiro (1488, Milán) consiguió resolver las dificultades que presentaba el solar utilizando, por primera vez en la arquitectura, un juego perspectivo o trampantojo en las pinturas del presbiterio fingido, que falsea las proporciones de la iglesia y procura una sensación de profundidad insólita. El resto de sus obras en Milán, como el ábside de Santa Maria delle Grazie (1492-1495), muestran la influencia de Leon Battista Alberti y del renacimiento florentino, pero sobre todo la de Leonardo da Vinci, a quien conoció en la capital lombarda y del que tomó las plantas centralizadas rescatadas de la antigüedad como modelos ideales para el nuevo clasicismo humanista.

Con la caída del duque Ludovico Sforza en 1499, Bramante huyó a Roma, donde trabajó casi en exclusiva a las órdenes del ambicioso papa Julio II. En la ciudad eterna, rodeado por las ruinas del antiguo Imperio, evolucionó hacia un estilo más monumental y austero, que ya se puede apreciar en el proyecto del claustro de Santa Maria della Pace en Roma (1500), con su pórtico inferior de arquerías sobre pilastras. Una de las primeras obras romanas maduras de Bramante es el templete de San Pietro in Montorio (1502), un pequeño templo circular cubierto por una cúpula semiesférica, quizá inspirado en el desaparecido templo de la Sibila, en Tívoli. Encargado por el rey de España en el lugar donde la tradición sitúa el martirio y crucifixión de san Pedro, fue el primer edificio de la nueva arquitectura romana y el único concluido enteramente por Bramante. Con su columnata exenta y homogénea, el espacio interior diminuto y sus superficies desprovistas de ornamentos figurativos, representa un momento culminante de la arquitectura del renacimiento. Con él Bramante se acerca como nadie al espíritu clásico, combinando los ideales romanos de severitas y dignitas (austeridad y decoro) con la elegancia y la vitalidad del cinquecento italiano. Al parecer, el proyecto original enmarcaba el templete en un patio circular de 16 columnas, que habrían aumentado la monumentalidad de esta pequeña joya y sus efectos perspectivos. Pese a todo, gracias a su rápida ejecución, se convirtió en un modelo decisivo del estilo clásico, difundido con la importancia de las obras antiguas en los tratados de Sebastiano Serlio o Andrea Palladio.

Los dos grandes proyectos que ocuparon el resto de su actividad creativa, y que desgraciadamente se llevaron a cabo de forma parcial y con sucesivas aportaciones de otros arquitectos, fueron la reconstrucción de la basílica de San Pedro y el plan para los palacios del Vaticano. En 1503, Julio II volvió a Roma para ser elegido sumo pontífice y encabezar el resurgimiento de la ciudad eterna como capital de la cristiandad. Allí se encontró con Bramante y su floreciente estilo, que adoptó como símbolo del nuevo esplendor romano. Su primer encargo fue el cortile (patio cuadrado) del Belvedere, que debería haber sido un gran patio de 300 m de longitud y 25 m de altura, dispuesto en tres terrazas unidas por escalinatas. Las dos superiores albergarían un jardín, que se convirtió en esquema teórico del nuevo paisajismo renacentista, el patio inferior se emplearía para torneos y el conjunto, flanqueado por logias de arquerías clásicas, se culminaría con una exedra monumental. Se trataba de un nuevo concepto espacial, ideado para exhibir la colección papal de escultura antigua, cuyo origen sólo se puede situar en los palacios imperiales romanos, pero que nunca llegó a realizarse con la forma que Bramante había imaginado. De su mano tan sólo se conservan la puerta oriental del patio inferior y la rampa en espiral de la torre.

El proyecto para la basílica de San Pedro consistía en un gran templo centralizado de planta cuadrada, cubierto por una monumental cúpula central, inspirada en el Panteón de Agripa, cuatro cúpulas subsidiarias y cuatro torres en las esquinas. Sin embargo, después de la muerte de Julio II en 1513 y las sucesivas intervenciones de otros autores, el proyecto que definitivamente se acometió fue el de Miguel Ángel, una planta centralizada que recogía muchas de las ideas de Bramante y del que se conservan los tres ábsides posteriores y la gran cúpula central. Carlo Maderno terminó el templo extendiendo la nave de acceso hasta generar una planta de cruz latina, siguiendo la ideología litúrgica de la contrarreforma, en detrimento de la armonía del espíritu bramantino.

Bramante está considerado uno de los grandes genios artísticos del alto renacimiento italiano. Consiguió fundir con éxito los ideales de la antigüedad clásica y los de la cristiandad, al tiempo que su grandeza, su expresividad y su dramatismo espacial fueron los cimientos del barroco del siguiente siglo. Su estilo clásico, junto al de su discípulo Rafael, ilumina la obra de Baldassare Peruzzi, Giulio Romano, Iacopo Sansovino y la familia Sangallo, los arquitectos que dieron forma al nuevo esplendor de la ciudad eterna. Murió en Roma el 11 de marzo de 1514.

 Miguel Ángel o Michelangelo Buonarroti (1475-1564)

Uno de los mayores creadores de toda la historia del arte y, junto con Leonardo da Vinci, la figura más destacada del renacimiento italiano. En su condición de arquitecto, escultor, pintor y poeta ejerció una enorme influencia tanto en sus contemporáneos como en todo el arte occidental posterior a su época.

Dibujo de Miguel Ángel En este dibujo de Miguel Ángel se aprecia su maestría para el retrato y el claroscuro. Sus dibujos solían ser estudios preliminares para otros trabajos.Bridgeman Art Library, London/New York 

 Nació el 6 de marzo de 1475 en el pequeño pueblo de Caprese, cerca de Arezzo, aunque, en esencia, fue un florentino que mantuvo a lo largo de toda su vida unos profundos lazos con Florencia, su arte y su cultura. Pasó gran parte de su madurez en Roma trabajando en encargos de los sucesivos papas; sin embargo, siempre se preocupó de dejar instrucciones oportunas para ser enterrado en Florencia, como así fue; su cuerpo descansa en la iglesia de la Santa Croce.

Primera juventud en florencia

El padre de Miguel Ángel, Ludovico Buonarroti, oficial florentino al servicio de la familia Medici, colocó a su hijo, con tan sólo 13 años de edad, en el taller del pintor Domenico Ghirlandaio. Dos años después se sintió atraído por las esculturas del jardín de San Marcos, lugar al que acudía con frecuencia para estudiar las piezas antiguas de la colección de los Medici. Invitado a las reuniones y tertulias que Lorenzo el Magnífico organizaba en el palacio de los Medici con otros artistas, Miguel Ángel tuvo la oportunidad de conversar con los miembros más jóvenes de la poderosa familia, dos de los cuales posteriormente llegaron a ser papas (León X y Clemente VII); conoció también a humanistas de la talla de Marsilio Ficino y a poetas como Angelo Poliziano, habituales visitantes del palacio. Por entonces Miguel Ángel, que contaba con 16 años de edad, ya había realizado al menos dos esculturas en relieve, el Combate de los lapitas y los centauros y la Virgen de la escalera (ambas fechadas en 1489-1492, casa Buonarroti, Florencia), con las que demostró que ya había alcanzado su personal estilo a tan temprana edad. Su mecenas, Lorenzo el Magnífico, murió en 1492; dos años después Miguel Ángel abandonó Florencia, en el momento en que los Medici son expulsados por un tiempo de la ciudad por Carlos VIII. Durante una temporada se estableció en Bolonia, donde esculpió entre 1494 y 1495 tres estatuas de mármol para el arca de Santo Domingo en la iglesia del mismo nombre.

Primera estancia en Roma

Pietà En la Pietà, Miguel Ángel trabaja el mármol creando formas fluidas y dinámicas. El realismo de los cuerpos y los marcados pliegues del ropaje provoca una profunda emotividad en el espectador.Bridgeman Art Library, London/New York 

 Más tarde, Miguel Ángel viajó a Roma, ciudad en la que podía estudiar y examinar las ruinas y estatuas de la antigüedad clásica que por entonces se estaban descubriendo. Poco después realizó su primera escultura a gran escala, el monumental Baco (1496-1498, Museo del Barguello, Florencia), uno de los pocos ejemplos de tema pagano realizados por el maestro, muy ensalzado en la Roma renacentista y claramente inspirado en la estatuaria antigua, en concreto en el Apolo de Belvedere. En esa misma época Miguel Ángel esculpió también la Pietà (1498-1500) para la basílica de San Pedro en el Vaticano, magnífica obra en mármol que aún se conserva en su emplazamiento original. La Pietà, una de las obras de arte más conocidas, la terminó casi con toda seguridad antes de cumplir los 25 años de edad, es además la única obra en la que aparece su firma. Sentada majestuosamente, la juvenil Virgen sostiene a Cristo muerto en su regazo, iconografía que toma del arte del norte de Europa. En lugar de aparentar dolor, María se contiene, se refrena, con una expresión en el rostro de total resignación. Con esta obra Miguel Ángel resume las innovaciones escultóricas de sus predecesores en el siglo XV, como Donatello, a la vez que introduce un nuevo criterio de monumentalidad característico del estilo del cinquecento italiano.

Sandro Botticelli (1445-1510)

Uno de los pintores más destacados del renacimiento florentino. Desarrolló un estilo personalísimo, caracterizado por la elegancia de su trazo, su carácter melancólico y la fuerza expresiva de sus líneas.

Nació en Florencia, hijo de un curtidor, y su verdadero nombre era Alessandro di Mariano Filipepi. El apelativo por el que se le conoce (diminutivo italiano de la palabra botijo) era probablemente el apodo de su hermano mayor o el nombre del orfebre del que fuera aprendiz. Más tarde fue discípulo de Fra Filippo Lippi. Trabajó con el pintor y grabador Antonio del Pollaiuolo, del que aprendió el dominio de la línea, y también recibió gran influencia de Andrea del Verrocchio.

Hacia 1470 Botticelli ya tenía su propio taller. Dedicó casi toda su vida a trabajar para las grandes familias florentinas, especialmente los Medici, para los que pintó retratos, entre los que destaca su Retrato de Giuliano de Medici (1475-1476, Galería Nacional de Arte, Washington, D.C.). La adoración de los Magos (1476-1477, Galería de los Uffizi, Florencia) no fue encargo de los Medici pero en él pintó a los personajes con rasgos muy parecidos a los de dicha familia. Como integrante del brillante círculo intelectual y artístico de la corte de Lorenzo de Medici, Botticelli recibió la influencia del neoplatonismo cristiano de ese círculo, que pretendía conciliar las ideas cristianas con las clásicas. Esa síntesis se expresa en La primavera (c. 1478) y en El nacimiento de Venus (posteriores a 1482), dos obras realizadas para una de las villas de la familia Medici, que hoy se hallan en la Galería de los Uffizi y que, probablemente, son las obras más conocidas de Botticelli. Aunque los expertos no han llegado a un acuerdo definitivo sobre la interpretación de estos dos cuadros, sus elegantes personajes, que forman diseños lineales abstractos bañados por una suave luz dorada, podrían representar a Venus como símbolo del amor tanto cristiano como pagano. Dentro de este ámbito profano también destaca la serie de cuatro cuadros Nastapio degli Honesti (Museo del Prado, Madrid), donde recrea una de las historias del Decamerón, de Boccaccio.

Botticelli también pintó temas religiosos, principalmente tablas de Vírgenes, como La Virgen escribiendo el Magnificat (década de 1480), La Virgen de la granada (década de 1480) y La coronación de la Virgen (1490), todas ellas en los Uffizi, y Virgen con el niño y dos santos (1485, Staatliche Museen, Berlín). Entre sus otras obras de tema religioso destacan San Sebastián (1473-1474, Staatliche Museen) y un fresco sobre San Agustín (1480, Ognissanti, Florencia). En 1481 Botticelli fue uno de los artistas llamados a Roma para trabajar en la decoración de la Capilla Sixtina del Vaticano, donde pintó los frescos Las pruebas de Moisés, El castigo de los rebeldes y La tentación de Cristo.

En la década de 1490, cuando los Medici fueron expulsados de Florencia y el monje dominico Girolamo Savonarola predicaba la austeridad y la reforma, Botticelli sufrió una crisis religiosa, aunque no abandonó la ciudad, donde moriría el 17 de mayo de 1510. Sus obras posteriores, como la Pietà (principios de la década de 1490, Museo Poldi Pezzoli, Milán) y sobre todo la Natividad mística (década de 1490, National Gallery, Londres) y la Crucifixión mística (c. 1496, Fogg Art Museum, Cambridge, Massachusetts) expresan una intensa devoción religiosa y un retroceso en el desarrollo de su estilo.

Leonardo da Vinci (1452-1519)

Artista florentino y uno de los grandes maestros del renacimiento, famoso como pintor, escultor, arquitecto, ingeniero y científico. Su profundo amor por el conocimiento y la investigación fue la clave tanto de su comportamiento artístico como científico. Sus innovaciones en el campo de la pintura determinaron la evolución del arte italiano durante más de un siglo después de su muerte; sus investigaciones científicas —sobre todo en las áreas de anatomía, óptica e hidráulica— anticiparon muchos de los avances de la ciencia moderna.

Cuatro caricaturas Leonardo da Vinci sentía gran fascinación por los rostros, de los que realizó innumerables dibujos, desde ajados ancianos hasta niños angelicales. Estas cuatro caricaturas en tinta sepia revelan su maestría en el dibujo.Bridgeman Art Library, London/New York 

 

Los comienzos en florecia

Leonardo nació el 15 de abril de 1452 en el pueblo toscano de Vinci, próximo a Florencia. Hijo de un rico notario florentino y de una campesina, a mediados de la década de 1460 la familia se instaló en Florencia, donde Leonardo recibió la más exquisita educación que esta ciudad, centro artístico e intelectual de Italia, podía ofrecer. Leonardo era elegante, persuasivo en la conversación y un extraordinario músico e improvisador. Hacia 1466 acudió a formarse al taller de Andrea del Verrocchio, figura principal de su época en el campo de la pintura y escultura. Junto a éste, Leonardo se inició en diversas actividades, desde la pintura de retablos y tablas hasta la elaboración de grandes proyectos escultóricos en mármol y bronce. En 1472 entró a formar parte del gremio de pintores de Florencia y en 1476 todavía se le menciona como ayudante de Verrocchio, en cuya obra Bautismo de Cristo (c. 1470, Galería de los Uffizi, Florencia), pintó el ángel arrodillado de la izquierda y el paisaje de matices neblinosos.

En 1478 Leonardo alcanzó la maestría. Su primer encargo, un retablo para la capilla del palazzo Vecchio, sede del ayuntamiento florentino, no llegó a ejecutarse. Su primera gran obra, Adoración de los Magos (Uffizi), que dejó inacabada, se la encargaron los monjes de San Donato de Scopeto, cerca de Florencia, hacia 1481. Otras obras de su etapa juvenil son la denominada Madonna Benois (c. 1478, Museo del Ermitage, San Petersburgo), el retrato de Ginebra de Benci (c. 1474, National Gallery, Washington) y el inacabado San Jerónimo (c. 1481, Pinacoteca Vaticana).

Antonio Canova (1757-1822)

Escultor italiano que, junto con Bertel Thorvaldsen, fue uno de los exponentes máximos de la escultura neoclásica. Nació en Possagno y estudió escultura cerca de Venecia, donde obtuvo un gran prestigio con sus estatuas de mármol, como la de Dédalo e Ícaro (1779, Museo Correr, Venecia). Conoció el arte clásico en sus visitas a Roma y Nápoles y, después de instalarse en Roma en 1781, fomentó activamente la recuperación del gusto por los estilos romano y griego antiguos. Obras tales como las tumbas del papa Clemente XIV (que comenzó en 1784, iglesia de los Santos Apóstoles, Roma) y la del papa Clemente XIII (que comenzó en 1787, San Pedro, Roma) y su Perseo (1801, Museo Metropolitano de Arte, Nueva York), significaron su reconocimiento como el escultor neoclásico más importante de la época. Recibió encargos de Napoleón, entre los que se cuenta la famosa Paulina Bonaparte Borghese como Venus (1805-1807, Galería Borghese, Roma), estatua de su hermana, reclinada en un diván con una serena sensualidad. Después de la caída de Napoleón, Canova fue enviado por el Papa a París para recobrar los tesoros artísticos arrebatados al patrimonio italiano, gestión que le valió el título de marqués de Ischia. También realizó encargos en Inglaterra. Murió en Venecia.

 Biblioteca Apostólica Vaticana

Biblioteca, que destaca por la riqueza de los libros, códices y documentos antiguos de sus fondos, cuya sede radica en la Ciudad del Vaticano.
Inaugurada por el papa Nicolás V, su colección es la más antigua de las conservadas en los Museos Vaticanos, de los cuales forma parte. La construcción de su actual sede (desde la cual se observa el patio del Belvedere) fue encargada en 1585 al arquitecto Domenico Fontana, quien la ejecutó entre 1587 y 1590. En sus salas tienen lugar en la actualidad numerosas exposiciones en las que se pueden contemplar algunos de los 60.000 códices y 7.000 incunables que alberga. Entre sus joyas se encuentran códices de las obras de Virgilio (fechados en los siglos IV y V), un Evangelio miniado anglosajón del siglo VIII y cartas autógrafas de muchos protagonistas de la historia europea (como santo Tomás de Aquino, Martín Lutero, Rafael y Enrique VIII de Inglaterra, entre otros).

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